Ya no das mas, querés tirar todo al carajo, ya no te importa mas nada, te rendís, abandonás todo y pensas que esto pasa por esa última gota de agua que te rebalsó el vaso. Pero en realidad, el vaso ya estaba lleno, y esto último te hizo estallar. Un consejo es guardar calma, relajarse y despabilarse. Otro consejo es desquitarse y desahogarse con ese amigo que te contiene en esos casos, o alguien que te ayude a controlar tu estrés.
Por este gran enemigo que nos ataca, yo me tomé un tiempo, un largo tiempo. Y ahora me siento mejor, mas tranquila, y acompañada por la música que es la mejor compañia en estos casos, para relajarnos y dejar la consiencia un poquito de lado para poder tranquilizarnos y tomarnos las cosas con más calma.
No culpes al último hecho, porque todos los que ocurrieron y cada uno de ellos están involucrados en tu estado. Pero ninguno tiene la culpa. Hay que manejarlo. No es fácil, pero se logra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresate