¿tendremos que cambiar para construir o construir el cambio?

27 diciembre, 2011

el hola tan duro

ya todo aclaramos y estamos bien, genial, pero quién iba a pensar que llegaríamos a tanto? Yo no lo esperaba, pero estamos en lo alto de la montaña, subiendo a las nubes, en donde pienso que nos podemos caer. Para evitar eso prefiero bajar de a poco pero tu mano me impulsa a subir cada vez más, con una sonrisa enorme en tu cara, que me influye a ser feliz con vos. No quiero agarrarte tan fuerte, porque si saltamos juntos todas las nubes y uno se cae, nos caemos los dos. Como ni a mí ni a vos te gustaría. Quedémonos en la montaña, no subamos y como no querés, tampoco bajemos. Pero tené en cuenta que si nos quedamos acá y así, tenemos que tener equilibrio y cuidado para no caernos.
Disfrutá también de todo lo que podés hacer, te estoy dando la libertad para que puedas realizar y hacer cumplir todos tus deseos, sin estar tan aferrado a alguien, a mí. Tengamos esa libertad los dos, si ya pasó todo lo que queríamos que pase, cumplimos nuestro objetivo. No sabía que tenías otros planes. Cierto que me los consultaste y cuando comencé a estar menos segura de todo, casi nos caemos por esa piedrita ubicada en mal lugar. Proseguimos porque ni lo hablamos, ni lo discutimos, y al no tocar el tema, llegamos a esto, a tu sorpresa. Me alegra y tengo miedo estando así. Pero si nos queremos bien, no usemos términos como si nos amáramos. Amar, creo que ya es otra cosa. No me gusta que te des cuenta así pero tu sorpresa también me alertó de muchas cosas. Gracias, al mismo tiempo, porque al fin y al cabo, pudimos cumplir nuestros objetivos. Ayudémonos, entonces, a mantenernos bien el uno al otro, con la libertad que nos merecemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Expresate